El profesor de Educación Física ha organizado, entre otras actividades, una carrera alrededor de la escuela por ciclos. Es una escuela pequeña, de una línea y muy familiar.
Bien, todos los niños y niñas participan… pero sólo ganan tres de cada clase: diploma de oro, de plata y de bronce. Los mejores. Los más rápidos. Los más resistentes. Los más… De 50 niños y niñas, sólo seis (tres de cada clase) se llevan la gloria y los honores de entrar en el pódium. A todos y a todas les dan una medalla por haber participado. En el entorno escolar… lo siento pero no; no compro.

Y entonces me imaginaba la misma carrera, el mismo itinerario, la misma organización… pero en vez de que gane uno, ganen dos o ganen tres… que los minutos conseguidos por cada niño/a se sumen para conseguir un reto colectivo. Un marcador dónde cada uno aporte lo mejor de si mismo para el bien del grupo.

Desde un punto de vista educativo, potente. El que corra más, aportará más y el que corra menos, aportará menos pero el objetivo será común. El esfuerzo para sumar, está garantizado. En definitiva, cambiar el marcador individual por un marcador colectivo. Por supuesto, compro.

Perdonad pero… alguien tenía que decirlo

Que paséis unas merecidas vacaciones. Por lo menos, los recortes no han llegado a los “santos” diez días de estas mini vacaciones. Trabajando más por menos (con más alumnos por clase, con más dificultades, con más horas semanales de clase…) nos los merecemos!!!

Salud

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