Trata de un chico joven que ha estudiado educación física, buen saltador de trampolín y lanzador de jabalina, pero que no pudo defender a los EEUU durante la 2ª Guerra Mundial por miope. Entonces dedica los veranos a hacer campamentos deportivos urbanos a Nueva Jersey y es muy admirado por sus alumnos (siempre se dirigen a él como Sr. Cantor).

De hecho, Philip Roth siempre deja bien a la educación física, nunca se le nota ningún prejuicio y siempre destaca valores de la materia.

El libro no acaba bien, puesto que sin saberlo, es portador de poliomelitis e infecta a algunos alumnos del campus. Al darse cuenta, se rompen los proyectos vitales que tenía.

Al final del libro hay una frase directamente relacionada con nuestra querida profesión:

“Bucky no era un hombre brillante – para enseñar educación física a los niños no hubiera necesitado serlo -, ni tampoco fue nunca una persona despreocupada.”

Traiciona el subconsciente al autor en el último instante? Preferiría pensar que fue un error o una mala traducción.

Esta interesante lectura ha sido sugerida por el Dr. Josep Solà de la Universidad URL de Barcelona.
Muchas gracias por compartirla con todos nosotros. Nos has dejado con ganas de leer el libro entero.

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