Como muchos de vosotros sabréis, en 2017 se cumplen 25 años de aquellos fantásticos Juegos Olímpicos que albergó la ciudad de Barcelona en 1992. Para recordar los innumerables emotivos momentos que se vivieron en la ciudad, el Ayuntamiento de Barcelona organiza toda una serie de actos y eventos.

El pasado 13 de junio fue el turno de la educación física. Se organizó un acto para compartir con los asistentes como ha evolucionado la educación física des de el 92. Tuve la suerte de ser uno de los invitados y ahora quería compartir mi visión: ¿cómo veo a la educación física 25 años después?

Del “salto del potro” a la metodologia PYAJ (pelota y a jugar)

Viví la educación física en el 1992 estudiando INEF bajo la atenta mirada del currículum LOGSE. Fue un cambio curricular importante. Veníamos de dónde veníamos: disciplina, rigidez, formaciones, potros, saltómetros, cuerdas, etc. y la LOGSE nos abrió las puertas a un currículum más DEPORTIVO dónde los deportes colectivos fueron los grandes protagonistas. Se programaba por contenidos y las sesiones de educación física consistían en realizar un deporte por trimestre y después se hacían unas pruebas físicas para evaluar al alumnado. Podríamos decir que se hacía más FISICA y no tanta EDUCACIÓN

Poco a poco esta educación física se va reinventando hacia una educación para que el alumnado adquiera unas herramientas básicas para mantener en forma su cuerpo, utilizar la actividad física y el deporte como una excelente  manera de ocupar el tiempo libre y compartir con sus amigos vivencias y experiencias vitales ricas en valores.

Nos pidieron un punto fuerte (propio), un débil (propio), una oportunidad (ajeno) y una amenaza (ajeno) de la educación física. Aquí está mi resupuesta.

Punto fuerte:

Cada vez más los contenidos se ponen al servicio de los objetivos y de las competencias. El movimiento se convierte en el gran protagonista de las clases con una intencionalidad clara: aprender más y mejor. Cada vez és más EDUCACIÓN y no tan física.

Punto débil:

Uno de nuestros puntos débiles és la formació continuada del profesorado. Muchos profesionales reproducen la educación física de hace años sin adaptarla los nuevos momentos simplemente por comodidad. ¿Por qué salir de mi zona de confort si lo que hago ya está bien? ¿Por qué cambiar si hace mucho tiempo que hago lo mismo y no pasa nada?

Oportunidad:

La sociedad digital que provoca sedentarismo y falta de movimiento provoca preocupantes índics de sobrepeso y obesidad en el alumnado joven. La educación física es un gran contrapunto para equilibrar este desequilibrio.

Amenaza:

Nuestra mayor amenaza es el deporte de élite que amplifica los medios de comunicación. Difícil de gestionar.

Y para acabar… propuestas de futuro

  1. Potenciar la colaboración docente: NO al aislamiento del profesorado de EF
  2. Formación incial de calidad (impartida por profesorado con experiencia) y formación continuada para estar al dia llevar al aula las innovaciones aprendidas
  3. Hacernos más visibles: dentro del centro educativo, con las famílias, apareciendo en medios de comunicación, etc.
  4. Que haya más consenso sobre lo que debemos enseñar en educación física y lo que el alumnado debe aprender. Debemos ir todos a una y no cada uno a su bola como acostumbra a pasar
  5. Liderar Proyectos deportivos de centro para dar coherencia a todo el potencial de la educación física en la escuela o instituto. Así podremos conseguir más horas de práctica de actividad física mientras seguimos reclamando más horas de educación física a la semana. Con la publicación que os podéis descargar del link se pretende desarrollar un modelo de fomento de práctica de actividad físico-deportiva, considerando el Centro Escolar la institución más indicada para emprender este tipo de programas.

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