El verano sirve, entre otras cosas, para leer.

Y aunque mi intención es desconectar y leer libros que no tengan nada que ver con la Educación Física, como si de un imán se tratara, a veces encuentro una nueva entrada del blog para compartir con vosotros.

En concreto son tres las ocasiones en que Trueba habla de la “gimnasia” en esta novela. No son ofensivas pero confirman algunos de los tópicos que persiguen a nuestra profesión.

Os los relato de forma literal y que cada uno de vosotros los valore y los analice.

Por cierto, os recomiendo el libro. Me ha gustado mucho esta novela que narra la historia de una familia y la manera de vivir la vida de cada uno de ellos. Como valor añadido y para los amantes del deporte, podréis ver cómo vive el éxito y el fracaso un jugador de futbol profesional que llega del extranjero para triunfar en un gran club español.

Pág 15

(…) “No se atrevía dar un paso sin su cien de sujetador. Esa prenda que siempre le pareció ortopédica. Por la calle convive con las miradas rijosas que se clavan en ellos, en gimnasia escucha bromear a Santiso y Ochoa con el bamboleo incontrolable (…)

Pág 335

(…) “A veces bromeaba en conversaciones con amigos, somos como la gimnasia o el judo, nada más, pero cuando un niño muestra aptitudes de verdad se le disuade no vaya a ser que se tuerza su futuro de ingeniero o empresario” (…)

Pág 415

(…) “A los dieciséis años, yo aún me enamoraba de los profesores de gimnasia, le dijo ella, y estaba segura de que George Michael me vendría a buscar a la salida del instituto” (…)

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