Ahora que empieza un nuevo curso os animo a actualizar vuestras programaciones de una manera sencilla. La vuelta de vacaciones nos permite tener las baterías cargadas y nuestra mente más despierta y dispuesta a cambios.
Tradicionalmente el concepto de unidad didáctica ha estado ligado al CONTENIDO a enseñar. Entonces era habitual ver las programaciones de Educación Física repartidas en unidades didácticas de básquet, de gimnasia, de bádminton, de resistencia, de bailes de salón, de relajación, de habilidades básicas, etc.

Estas unidades estaban pensadas (programadas) para desarrollar y trabajar los contenidos que el currículum señalaba en un primer término y que el profesorado se encargaba de concretar. Los currículums nunca dijeron que había que hacer futbol, country, malabares, fartleks o atletismo. Esas decisiones han sido siempre tomadas por el profesorado en función de las características del centro, alumnado, familias, instalaciones, material, etc. siempre cumpliendo la obligación expresada en el marco curricular de enseñar habilidades, deportes individuales, colectivos, actividades de expresión corporal o de condición física.
1) La clave para programar una unidad didáctica son los CRITERIOS DE EVALUACIÓN que aparecen en los currículums para cada curso escolar. Es el elemento curricular más concreto porque informa a grandes rasgos de lo que el alumnado ha de acabar consiguiendo. Otra cosa es el cómo lo pretendáis conseguir: en el cómo vosotros sabéis mucho más. No importa tanto el cómo, como el qué.

2) Veréis que esos criterios de evaluación de los que os hablaba antes, son aún muy generales y deben concretarse. De la concreción de estos criterios saldrán las piezas clave de una unidad didáctica: LOS OBJETIVOS DIDÁCTICOS que deberéis evaluar con rigor y sistemática y que os brindarán la posibilidad de cualificar (poner una nota) objetiva. Aunque somos más de evaluar que de cualificar, transformar el aprendizaje en una fórmula numérica, forma parte de nuestra tarea docente

3) CAMBIAD EL TÍTULO DE LAS UD’s y apostad por uno que en vez de informar del contenido, ofrezca pistas claras sobre aquellos aprendizajes que queréis que vuestro alumnado consiga en esa UD. Precisamente por eso es una unidad…didáctica.

Me encantaría ver por ejemplo, una unidad didáctica que tuviera como finalidad el aprendizaje de valores (y por tanto el título orientado a ellos), dónde la gran mayoría de los objetivos didácticos estuvieran orientados a la consecución de esos valores (aceptar la derrota, colaborar con mis compañeros para un objetivo común, tolerancia al error del otro, etc) mediante un deporte colectivo cualquiera como podría ser el rugby a 7 (sería el contenido que utilizaría como medio para conseguir mis objetivos). Los pases, las recepciones, el fuera de juego, la touche, los rucks, los mauls, los ensayos… al servicio de los valores (objetivos). Los niños y las niñas aprenderían a jugar a rugby? Si. Serían evaluados en cuestiones técnicas o tácticas del rugby? No, aunque también podéis ser flexibles e incorporar algún objetivo didáctico a estas cuestiones que además, son propias de otros criterios de evaluación referidos a técnica o táctica en los deportes colectivos.
Para introducir estos cambios en vuestras programaciones es necesario que veáis la necesidad de cambiar y de adaptaros a las nuevas orientaciones curriculares. Estas modificaciones suponen pequeños cambios pero no grandes revoluciones. Vale la pena intentarlo y así mejorar y actualizarse.

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